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El momento del parto

El momento del parto

Cuando comienza el parto habitualmente el bebé se posiciona mirando hacia la derecha o hacía la izquierda, menos habitual. Aquí los huesos parietales están comprimidos lateralmente, adaptándose a la estructura de la pelvis de su madre gracias a las suturas y las fontanelas, estaríamos en el estrecho superior. La progresión del parto es posible si la cabeza del bebé hace una flexión, su barbilla se acerca a su tórax, disminuyendo el diámetro del cráneo. En este punto el bebé hace un giro de 45º para situar su cara mirando al hueso sacro de la madre. Estaríamos en el estrecho medio.

Los parietales cubren las dos mitades del hueso frontal por la parte anterior y el hueso occipital por la parte posterior, si la progresión del parto es correcta el bebé pasará al estrecho inferior.

Cuando la cabeza se libera, por la parte anterior del sacro y coxis de la madre y por la parte posterior del pubis, se produce una extensión de la cabeza, comenzando el proceso del parto llamado expulsivo.

Por lo tanto podemos entender que si durante el parto en la pelvis materna hay un exceso de tensiones o bloqueos en las articulaciones que pudieran frenar o acelerar demasiado este proceso, las fuerzas sobre los huesos del cráneo del bebé pueden provocar deformaciones más o menos importantes.

Tenemos que pensar que en este momento los huesos del cráneo son como un puzzle de placas de cartílago y membranas y que la mayoría de ellos están divididos. El hueso occipital que es uno de los huesos que soporta más tensiones en este proceso, está dividido en cuatro partes no soldadas.

Ya en el estrecho superior si existe un bloqueo a este nivel de la pelvis de la madre que puede retrasar la progresión adecuada, la presión sobre la cabeza ya es importante.

Podemos imaginar también que en el proceso del descenso del estrecho superior al estrecho medio donde se produce un giro de 45º, si la cabeza queda bloqueada o el paso es costoso, se puede producir una deformación del occipital en torsión.

Si en la progresión del estrecho medio al estrecho inferior, donde la cabeza del bebé produce un movimiento de hiperextensión y si el parto se alarga en el tiempo puede producirse un bloqueo de esta zona con respecto a la columna cervical ya que la parte de los cóndilos occipitales se articulan con la primera cervical (C1).

Cuando situaciones límite se producen en nuestra estructura, como puede ser en el caso de un parto largo y complicado, nuestros músculos y demás tejidos se contraen se ponen rígidos en respuesta a este peligro que amenaza nuestra vida, es un proceso de protección. Una vez que el bebé ha salido, estos tejidos pueden volver a relajarse por si mismos o puede que no, si no se relajan, el occipital se quedará en esta posición de hiperextensión contra el atlas (C1), la musculatura de la nuca y cervicales tendrán un excesivo aumento de tono pudiendo producirse en el bebé una serie de alteraciones que posiblemente le acompañarán a lo largo de su vida.

A este nivel estructural una lesión puede producir muy variadas alteraciones debido a que es una zona por la que pasan estructuras muy importantes a través de unos orificios situados precisamente entre el occipital -C1- temporal. Unas de estas estructuras son los nervios llamados pares craneales.

El nervio Glosofaríngeo (IX) motor y sensitivo de la faringe, paladar blando, mucosas de la lengua, oídos.

El nervio Vago (X) nervio muy importante PARASIMPÁTICO el que equilibra nuestro sistema nervioso (junto con el sistema nervioso simpático) a muchos niveles, emocionales, cardiacos, digestivo, musculares,etc, si este equilibrio no funciona nuestro organismo estará descompensado pudiendo producir diferentes alteraciones. Este nervio es muy importante en el caso de niños con hiperactividad, cólicos de lactante, reflujo.

NervioEspinal (XI) inerva músculos muy importantes del cuello y dorso. Si este nervio queda comprimido estos músculos estarán contraídos , produciendo grandes alteraciones a nivel cervical y dorsal poniendo como ejemplo tortícolis.

Nervio Hipogloso (XII) importante en la deglución , la succión, el lenguaje y masticación.

Además de estás estructuras nerviosas tendríamos que hacer mención a las venas Yugulares, estás venas también salen del cráneo a través de estos orificios, se encargan del drenaje del cerebro.

El caso de la venas yugulares también merecen especial mención puesto que el incremento de tensión muscular en esta zona puede reducir el flujo de circulación de fluidos fisiológicos en el interior y alrededor del cerebro, como son, el líquido cefaloraquídeo, el fluido intercelular, el fluido intersticial, la linfa y la sangre. Cuando esto sucede se produce una reducción en la eliminación de los productos de desecho, acumulándose en exceso, produciendo con ello, una irritabilidad del cerebro.

Otras zonas también pueden verse afectadas en el proceso del parto, como puede ser la Pelvis, retrasando el momento del gateo, del caminar y así podríamos citar un sin fin de alteraciones.
Podemos decir por lo tanto que es muy importante efectuar lo antes posible una revisión en la estructura del bebé, consiguiendo con ello que los tejidos se relajen y el flujo nervioso-vascular sea correcto, evitando que vayan apareciendo a lo largo de su vida una serie de alteraciones y síntomas producidos por las adaptaciones que el organismo ha de realizar con respecto a una estructura alterada, contraída, a veces totalmente descompensada.

Debido a todo lo expuesto pueden ir apareciendo:

Tortícolis idiopáticas, alteraciones digestivas (cólicos, regurgitaciones), intranquilidad constante, llantos continuos. El niño no duerme bien o duerme demasiado, tiene problemas de succión (pensamos que el niño se queda con hambre o que no quiere el pecho, muerde el pezón), alteraciones pélvicas, alteraciones en la colocación de las piernas y los pies, asimetrías craneales, retraso para el gateo, para caminar, para hablar. El niño no come o come mucho, no duerme bien, se cae mucho. Escoliosis, hipercifosis, hiperlordosis, hiperactividad, déficit de atención, mala oclusión, problemas con la ATM (mandíbula), tics. estrabismo, dislexia, dislalias, etc.